martes, diciembre 31, 2013

Los canónigos de todo el mundo os desean feliz año nuevo

Señoras y señores, seculares y regulares, hoy, día 31 de diciembre, he acabado mi tesis. Hoy se corona la obra de cuatro años. Ya os podéis imaginar lo contento que estoy. Os invitaría a tomar alguna cosa, pero estáis lejos.

Alguien puede pensar que la fecha la había escogido para que coincidiera con el final justo del año. Pero mis mejores amigos saben que daba por supuesto que la tesis se acababa el 26 de diciembre, después pensé que el 29. Finalmente ha sido hoy, memoria de San Silvestre. 

Curiosamente, alrededor del Papa Silvestre II se tejió toda una leyenda de que era mago y que había tenido contactos con el demonio. No hay nada que nos haga pensar que hay algo de verdad en esos rumores populares.

Os deseo un feliz año, yo hoy ya estoy bastante satisfecho.

Os pongo varios nombres ingleses para que veáis cómo se dicen en latín. Esto no tiene ni la más mínima relación con lo anterior, pero qué caramba, es Navidad:

El nombre inglés Walter, en latín se dice Gualcherius o Gualterus
Warner, Guernerus
Jacqueline, Jacoba
Luther, Lotharius

lunes, diciembre 30, 2013

Espiritualidad del sacerdote secularizado


Son varios los sacerdotes secularizados que me consta que leen mi blog. Como regalo navideño, les ofrezco telegráficamente varios puntos que esbozan una espiritualidad del sacerdote secularizado. Porque el sacerdote secularizado puede llegar a la más excelsa santidad, y convertirse en un faro, en un orgullo para la Madre Iglesia.

Pero lo primero de todo que hay que comprender son los propios errores.
Los compromisos han sido aceptados para ser guardados. El concepto de alianza remite a la necesidad de ser fiel a las promesas. Lo primero que hay que hacer, por tanto, es reconocer los propios yerros. De allí nace el perdón.

El sacerdote secularizado puede vivir la espiritualidad de Cristo en Nazaret. Jesús era sacerdote, había que predicar en todo el mundo, podía perdonar pecados, podía visitar enfermos y darles un consuelo sacerdota. Pero no, la voluntad de Dios era que viviera una vida familiar, que orara allí, que ofreciera pequeños (o grandes) sacrificios en ese ambiente hogareño.
Si Jesús hubiera abandonado su familia en esos años, hubiera desobedecido la voluntad de su Padre respecto a Él. Jesús se tenía que santificar allí, orando, trabajando en el taller, viviendo en familia.

La voluntad objetiva de Dios Padre respecto del sacerdote secularizado y ya casado es que santifique como Jesús de Nazaret.

Puede vivir la liturgia de las horas como verdadera liturgia. Puede vivir las horas canónicas con más fervor, concentación y amor que el arzobispo de París o el cardenal de Milán.

Puede ofrecer sacrificios en el altar de su corazón. Puede ofrecer el incienso de su oración en las horas determinadas.

Tampoco el presbítero enfermo en una cama puede ejercer su ministerio. Y, sin embargo, puede hacer por las almas más bien que cuando podía predicar, moverse y  confesar. Lo mismo el secularizado. No podrá ejercer el ministerio, pero podrá ser que haga más bien por las almas que cuando ejercía el ministerio.

Puede estar seguro de poder llegar a la más alta santidad por ese camino. La posibilidad de santificación en esa espiritualidad es infinita. Se santificará como se santificó Abraham. Sólo que él será un Abraham con los sacramentos, con la Virgen María, con el sagrario.

No predicará a los demás, pero se predicará a sí mismo leyendo las Escrituras. No santificará a los demás con los sacramentos, pero se santificará a sí mismo. Buscando el Reino de Dios, el Señor le guiará.

Por orar mucho, por vivir en continua presencia de Dios, por vivir la mortificación, por alejarse de lo mundano que aleja de Dios, no debe tener miedo a estar traicionando su nuevo estado.

Su sacerdocio no es el sacerdocio común de los fieles. El sacerdote secularizado puede vivir con la máxima intensidad la espiritualidad de Cristo Sacerdote en Nazaret.

Dios tiene un nuevo plan para cada secularizado. Un plan que irá desvelando poco a poco. Un plan bello y perfecto, forjado por Dios mismo para el hijo que ha regresado.

No debe tener miedo el secularizado a traicionar su vida laical por dedicarse mucho a la oración, al recogimiento y el sacrificio. Debo dedicarme a las cosas de mi Padre, es algo que puede decir un laico por muy laico que sea. Mucho más lo puede decir un sacerdote que vive una vida laical, pero que aspira con todas las fuerzas de su alma a la santificación plena y máxima, que aspira a una santidad de primer orden, a una santidad que lleva a la vida mística.

El Espíritu Santo irá guiando día a día. El Paráclito indicará qué quiere que se haga y cómo.

Si un laico indudablemente será atacado por su esposa si comienza un camino de santificación, cuánto más lo será un sacerdote secularizado. Hay que aceptar esa cruz, y aceptarla con amor.

Hay que desterrar como tentación del demonio el pensamiento que deprime al pensar el bien que uno haría ejerciendo el sacerdocio ministerial. Hay que desterrarlo, porque la voluntad de Dios ahora está clara. No se puede uno convertir en estatua de sal mirando hacia atrás.

Pero se puede pensar en el bien que uno podría haber hecho si eso lleva al arrepentimiento y a decir: voy a duplicar mi esfuerzo por servirte, Señor.

Voy a resarcirte, Señor, todo lo que pueda, con todas mis fuerzas. Te voy a compensar. Te voy a amar tanto, que mi amor te va a vencer. Te vas a rendir a mi amor. Voy a amarte con tanta fuerza, que Tú, Dios mío, vas a exclamar con toda la fuerza de un Dios: O felix culpa.

No soy yo el sostenido en brazos

















Hoy he colocado bastantes sermones más en audio. Los podéis escuchar en este link:

http://blogdelpadrefortea.blogspot.com.es/2013/05/sermonario.html

Mañana tocaré un tema interesante en este blog. Pero hoy no, ya es tarde y comienzo a sentir como el sueño hace mella en mí. Peso 83,7 kilos, estoy a un día de acabar la tesis, hoy me he dado un paseo con un amigo al lado del río y ahora mismo estoy a punto de irme a la cama, para mañana ir de capellán al hospital. 

sábado, diciembre 28, 2013

La falta de fe va dando paso a sentimientos más oscuros

En este blog he dejado constancia, no pocas veces, de como en España tanta película contra los sacerdotes, tanta serie de televisión anticlerical, tanta novela que nos pinta como monstruos, han dejado una marca inconsciente a veces, y consciente otras, de odio contra el clero.

Hoy he tenido otra muestra de eso, una más entre centenares. Estaba yo dirigiéndome a dar la comunión a un enfermo en el hospital. Iba por un pasillo amplio y espacioso. Cuando, en ese momento, me llaman al móvil. Mientras iba hablando por el teléfono, veo a una familia que llora la enfermedad del esposo y padre. El padre estaba más adelante en el pasillo, por el gotero que llevaba a su lado, era fácil deducir que tenía cáncer. Por las lágrimas de la familia que se había separado a llorar, no debía haber muchas esperanzas.

Al pasar por ese pasillo hacia la habitación del enfermo, la hija de unos cuarenta años me ve, y dice con fuerza y rabia refiriéndose a mí, pero dirigiéndose a su familia: que se vaya, que se vaya ese hombre.
A pesar de la anchura pasillo, y que yo estaba a diez pasos de distancia de esas tres personas, opté por dar, al momento, media vuelta y seguir mi conversación telefónica lejos de esa familia.


En los pasillos del hospital, cada día, veo muchas miradas de familiares de enfermos que lo dicen todo. Esas miradas valen más que un discurso. La gente normal desconoce cuales son los niveles de anticlericalismo que hay en este país. 

Cuando, a veces, uno escucha que un sacerdote ha sido insultado o atacado (conozco varios casos), piensan que son excepciones, que son exaltados. Pero se está incubando un odio que va a traer muy tristes consecuencias dentro de no demasiados años.

jueves, diciembre 26, 2013

La carta del Padre Gueomar de Guedes


He leído con tristeza la carta del Padre Gueomar de Guedes, exponiendo sus motivos para dejar la Legión de Cristo; carta que se ha hecho pública hoy. Me gustaría hacer algunas algunas reflexiones públicas a su carta también pública.

Una congregación religiosa no se renueva aguando el vínculo de obediencia. La obediencia es un tesoro en la vida comunitaria de los consagrados. La diferencia entre hacer la propia voluntad y someterse a la del superior, marca una distinción entre los que han hecho votos y los que no.

Por otra parte, si uno observa algo mejorable en su propia congregación, hay caminos para que los superiores puedan poner remedios. Si no se confía en los superiores, siempre hay superiores de lo superiores. Hacer pública una carta llena de amargura, nunca es el camino.

El padre que ha dejado la Legión evidentemente ya no confía en sus superiores, ¿pero tampoco en el superior general que ha puesto el Papa? El Cardenal de Paolis es alguien totalmente ajeno a la Legión y que ahora tiene pleno poder sobre esa congregación. La autoridad de ese cardenal no deriva de la congregación de la que es superior, sino del Sucesor de Pedro directamente. La autoridad en la Iglesia es algo sagrado.

La Legión de Cristo, una de las más gloriosas congregaciones de la Iglesia, está bajo ataque del demonio. ¿Qué le alegraría más al Enemigo del Evangelio que hundir esa fortaleza de Cristo? El Enemigo no duerme. Una legión de soldados siempre está en lucha. También ahora. Ahora más que nunca.
La renovación de esa congregación vendrá de asirse más a los principios generales e imperecederos de los maestros clásicos de la vida religiosa: Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, el Kempis, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Lisieux, San Benito.


Algunos quieren renovar la Legión humanizándola. Algunos quieren modernizar la congregación relajándola. Animo a todos los legionarios de Cristo a llevar una vida santa de oración y de apostolado ardiente. Les animo a reforzar, más que nunca, los anhelos de ser obedientes a sus superiores. La murmuración, la desconfianza, el juicio hacia los superiores destruyen la alegría de la entrega al servicio de Dios en ese camino, y en cualquier otro camino religioso.

miércoles, diciembre 25, 2013

Turrón, cordero lechal asado y otras cosas varias

Hoy he aprendido algo importante. Tengo que profundizar en mi deseo de renunciar a las seguridades en mi vida. Además, predico que hay que todo clérigo debe desear ser tenido en nada. 

Pero después no me sienta nada bien, cuando eso me toca ponerlo en práctica en su mínima expresión.

También hoy se me ha indigestado la respuesta de una persona a la que he pedido un favor. Es curioso como, a veces, una pequeña cosa se puede indigestar tanto. He necesitado más de una hora para hacer propósito de no cerrarme a hacer más favores a esa persona. Al revés, por Jesús, la próxima vez le diré que sí de forma inmediata y con buena cara.


Hay que amar la falta de salud. Hay que amar todas las limitaciones de nuestra vida. Las limitaciones forman parte de la armonía en la que estamos inmersos.

martes, diciembre 24, 2013

Me encanta la cara del Papa Noel, llamado también Santa Klaus.


Hoy tengo una gran noticia que daros: ¡he acabado mi tesis doctoral! Como os podéis imaginar, el acabarla en un día tan señalado no ha sido algo deliberado. Os aseguro que lo último que se me pasó por la mente era que pondría el punto final el día de Navidad.

Me quedan por poner unos títulos y tres o cuatro cosas menores, que puedo acabar en tres horas el día 26. Pero la revisión ya ha acabado. Todavía tardaré algo en dársela a mi director de tesis. Me gustaría que la leyeran un par de personas. Pero si todo sigue su curso, la defenderé en Roma antes del verano.

Hoy, sin embargo, no puedo dejar de pensar en los millares, cientos de miles, millones de personas que celebrarán la Navidad sin que entre ningún ingreso en sus familias. Sin duda, éstas son las navidades más amargas y tristes que recuerdan millones de personas. Son tantos los que jamás se imaginaron que se verían como se ven ahora. Hacia ellos va mi recuerdo y mis oraciones cuando celebre la misa esta medianoche. También mis limosnas en la medida de mis posibilidades.

En estas fiestas tan maravillosas, quiero acabar con una frase del Papa en su exhortación Gaudium Evangelii:
Hay que vivir con alegría las pequeñas cosas de la vida cotidiana. No te prives de pasar un buen día.

Cada persona es un Titanic que se encamina hacia su propio iceberg



La imagen de hoy es el más bello testamento que he visto nunca, el de Charles Lounsbury. Hoy seguiré por última vez hablando de este tema tan prenavideño como es la muerte. La muerte y mis paseos por los pasillos del hospital.

He paseado por tan bellos valles, por tan bellas montañas. Ahora paseo por el catálogo viviente de la patología humana. Encontrándome cada día con varios puntos finales, con dos o tres instrumentos que diariamente tocan la última nota de una partitura cuya música se retrotrae a 70 u 80 años atrás.

Os puedo asegurar que la muerte de cada ser humano tiene algo de obra de arte. Si uno lo ve este trance como el final de una partitura, cada persona acaba su paso por la tierra exhalando los últimos acordes de un modo que no puedo definirlo de otra manera que como una música única e irrepetible. A un nivel meramente estético, estoy convencido de que la muerte es algo mucho más grandioso que el nacimiento.


Cada ser humano es una novela viviente. Y el final es una obra de arte dentro de esa obra de arte.

domingo, diciembre 22, 2013

No se le ve excesivamente feliz con su disfraz. Je, je.


En esta vida no todo pueden ser alegrías. Hoy me han diagnosticado (sin salir del mismo hospital del que soy capellán) una hernia umbilical. La doctora Mimadre (que está conmigo desde hace varios días) decía que eran gases y quería tenerme a dieta durante toda la semana. De momento, ya dejó de hacerme alcachofas. Después, achacó los dolores a la tensión de acabar la tesis.

En nuestro camino hacia la tumba, este abrigo (al que llamamos cuerpo) cada vez va teniendo más remiendos, descosidos y desgarrones. Yo imaginaba el final de mi vida con una magnífica vejez y una bella cabellera blanca. Pero quizá lo más misericordioso sea acabar rápidamente en las fauces de un ataque feroz y rápido del colesterol.


Todos mis esfuerzos están siendo tan dudosamente recompensados, que estoy pensando en un suicidio lento de varios años a base huevos con chorizo.

sábado, diciembre 21, 2013

Disfraces baratos para una fiesta



Buscando en Internet. Google. Palabras: como evitar madre desconfigure television video cada vez toca mandos. Resultado: 855.234 resultados en 0.45 segundos. Cuatro blogs dedicados únicamente a ese tema. Tras paciente estudio, conclusión: Retirar el mando del vídeo de la mesita al lado del sillón. Intimar con tono firme la necesidad de no apretar botones desconocidos. Obligación de notificarme si ha estado haciendo click en distintas opciones de la configuración mientras buscaba por ejemplo TV2. 

Qué bonito es el sábado




















Hoy después de la cena debía haber trabajado una hora o dos en la tesis, de la que ya me quedan sólo tres días más para acabarla. (El domingo no trabajo en la tesis.) Pero hoy ya estaba un poco cansado de leer textos del siglo IV. Y me he dedicado a ver qué celebridades habían muerto en el 2013. Después, he empleado un tiempo muy lucrativo en visionar varias selecciones de los mejores anuncios ever. El tiempo, como os lo podéis imaginar, ha corrido. Pero mañana es sábado. Y aunque los sábados trabajo como cualquier otro día, tiene un sabor especial.

jueves, diciembre 19, 2013

Ese momento único e irrepetible


El momento de la muerte es el minuto en el que algunos se esperan encontrar en el no-ser y se encuentran con el Ser. Es el momento en el que uno tras ver, desearía encontrar el camino de vuelta para rehacer las cosas. Pero es el momento en el que ya no hay ningún camino de vuelta. Es el momento en el que el tiempo se ha acabado de forma total: ya no hay más tiempo terreno. Lo que haya de ser, será en el más allá, en el tiempo que depende de lo que hicimos en los años terrenos. Es el momento en el que uno sólo escucha una voz, la de Dios. De pronto, la única voz que importa es la de Dios. De pronto, todo depende de Dios. Sobre la tierra uno ha podido olvidarse de Dios, darle la espalda, bromear sobre Él, faltarle al respeto, incluso blasfemar. Y, repentinamente, Él está allí y todo depende de Él. Instantáneamente, uno comprende el significado de la palabra ABSOLUTO de un modo impensable en la tierra.

Star Wars en latín se dice Stellarum Bella. Aunque yo preferiría darle un toque más latino: De Bello Stellare


Hoy he estado leyendo por segundo día la exhortación del Papa Francisco Evangelii Gaudium. He tardado en leerla, porque no me gusta mezclar lecturas. Cuando estoy leyendo un libro, me gusta leerlo hasta el final, sin comenzar otras lecturas. Y cuando salió a la luz la exhortación, estaba leyendo otro título.

Lo que más me gusta de esta exhortación, es que descubrimos lo profundo del alma de nuestro Papa. No es un escrito frío, abstracto, fruto de consensos entre varias comisiones. La persona que hay detrás de los párrafos, late desde el principio al fin.

Leo el texto no con la pretensión de ver confirmadas mis ideas en sus líneas. Sino de ver qué cosas debo cambiar, qué nuevos enfoques aporta Pedro a mi vida. Yo veo que es un libro que está especialmente dirigido al clero. Una y otra vez, me digo que debo leer para rectificar.


Me encanta su estilo humano, directo y sincero. Santidad, ya sabe que si un día quiere hablar de demonios y ángeles mientras tomamos el té, aquí estoy. Puedo llevarme a Milhouse Van Hutten conmigo.

martes, diciembre 17, 2013

El trabajo de capellán


De nuevo os pongo aquí como se dicen en latín algunos nombres ingleses. Pongo primero el nombre inglés, y después ese mismo nombre en latín.
El nombre inglés Bridget, en latín se dice Brigitta.

Sheila, Caecilia
Charlotte, Carola
Donald, Donivaldus
Everett, Everardus
Jeffrey, Godefridus


En otro orden de cosas, hoy he dado la unción a dos moribundos. Ver morir a una persona es siempre algo impresionante. Una de las cosas que tengo comprobado después de tantos años colaborando con la capellanía de este hospital, es que usualmente el proceso de morir lleva mucho tiempo. Es todo menos rápido. 

La otra cosa es lo diferente que hay de una muerte a otra. Unos van quedando como dormidos, ni se enteran. Otros mueren con mucha fuerza en el cuerpo, y el cuerpo lucha con todas sus energías y recursos. Esas muertes son las más lamentables.

lunes, diciembre 16, 2013

Hoy no hace frío


Hoy ha venido mi madre a pasar las navidades. Qué bien. Ya no tendré que entrar en la cocina más que para tomar un vaso de agua.
Su marido vendrá para los días de navidad. Me apena no poder ir a la misa de gallo al Pilar, y al día siguiente a la catedral de La Seo. Pero las cosas son así. Es logico. Lo otro estuvo bien, mientras duró. Pero tampoco podía durar mucho más por más ilusión que me hiciese.
Una última cosa ante el email de algún lector. Honramos a Mandela por sus virtudes, no por sus defectos. El Rey David y Salomón son honrados por sus virtudes, no por todo lo malo que hicieron. Nadie ha dicho que Mandela fuera un santo canonizable. Pero muchos pensamos que fue el hombre providencial. Mandela fue la respuesta a las oraciones de muchos, para evitar una enfrentamiento social que parecía completamente inevitable.
Y la verdad es que ejerció el poder con una serenidad, con un aplomo, con una clase, que me convencen de que hay seres humanos que parecen llamados a ser conductores de masas. Hay individuos que estánd dotados de todas las virtudes para dirigir pueblos enteros.
Sea dicho de paso, mi madre no me permite poner una foto de ella en el blog por más que se lo he pedido.

domingo, diciembre 15, 2013

Tiempo de mártires


Hoy he estado mirando cómo se dicen algunos nombres ingleses en latín. Aquí os ofrezco algunos. Pongo primero el nombre inglés, y después ese nombre en latín.

El nombre inglés Adam, en latín Adamus

Emily, Aemilia
Oscar, Ansgarus
Hannah, Anna
Hardwin, Arduinus
Arthur, Arthurus,
Baldwin, Baldovinus

Cambiando de tema. Al ritmo que voy, mi tesis doctoral la acabaré antes de una semana.

Ahora que estamos en una época de mártires, una época en la que centenares de cristianos son asesinados por su fe, os pongo este precioso cuadro de unos mártires siendo sepultados en las catacumbas. Se ve al obispo de Roma, acompañado por dos obispos más y un monje.

La pintura (Jean Eugene Lenepveu) es preciosa, aunque en esa época ni los Papas ni los obispos llevaban exactamente la tiara ni las mitras del cuadro. Tampoco el Papa llevaría una tunicela bajo la casulla. Probablemente las primeras casullas sí que pudieron aparecer en el siglo IV. Aunque no se sabe cuando apareció ese ornamento, pero posible lo es en ese siglo. Lo que seguro que no sucedía es que bajaran a las catacumbas con una cruz procesional.

Incluso la imagen de un acólito arrodillado sosteniendo un libro, no es adecuada en una época en la que la liturgia estaba todavía en una fase de gran simplicidad. Ese gesto sólo pudo aparecer cuando las ceremonias fueron ganando complejidad. El pintor incluso le coloca un palio al Papa, ¿posible? Parece un poco temprano colocarlo en esta época, pero quién sabe.


Lo cierto es que habría mucha más gente arremolinada alrededor del nicho. Familiares, amigos y creyentes llenarían completamente el espacio. Y la oscuridad, aun rota por una docena de candiles, no de velas, sería mucho más intensa. En las catacumbas, la luminosidad sería mínima, la que dan unas cuantas llamitas. Los incensarios sí que existíane en el culto pagano. Pero en esta época, de ningún modo se usarían en un entierro, ni para incensar personas. Los cristianos de la época imperial estarían muy sensibilizados ante el tema de incensar a un ser humano, aunque fuera un ministro sagrado. 

Las dalmáticas de los diáconos, probablemente son posteriores. Aunque en el Museo Metropolitano de Nueva York creo recordar que vi una del entorno del siglo VI. Aun así, el cuadro me parece simplemente precioso.

viernes, diciembre 13, 2013

La Antigua Alianza II


(Este post es continuación del post de antes de ayer.) En la Antigua Alianza, muchas veces, en muchos lugares del Antiguo Testamento, se dice que tal y tal cosa es para siempre. De ahí que una parte de la Antigua Alianza es eterna, perdurará hasta el fin del mundo.

De este modo, los judíos hacen muy bien en confiar en las promesas y bendiciones de esa parte eterna de la Antigua Alianza. Pero buena parte de los judíos comprenden que hay una parte de la Alianza Antigua que ya no está vigente. 

Casi ningún judío, salvo alguna excepción extremista e irrelevante, defenderá una guerra de exterminio contra los no judíos que moran en Palestina. Son casi inexistentes los hebreos que propugnan una guerra de reconquista para volver a recobrar íntegros los territorios del antiguo Israel. ¿Quién lapidaría hasta la muerte a un blasfemo o a un homosexual? Eso ya no lo defiende ningún judío por extremista que sea.

Por eso, incluso hasta los mismos judíos, aun teniendo el mayor cuidado de obedecer a Dios, entienden que muchas partes de la Antigua Alianza ya no siguen vigentes.

Desde un punto de vista cristiano, nosotros amamos a los judíos. Los cuales viven de buena fe basados en la parte eterna de la Antigua Alianza. Sobre ellos recaen las bendiciones de esa alianza. Pero sostenemos que a la alianza con el pueblo judío ha seguido una nueva alianza para toda la Humanidad. La primera fue sólo para los judíos, la segunda es para todos los hijos de Adán.


Como se ve, no son dos alianzas indiferentes e iguales, como si cada ser humano pudiera escoger la que más le complaciera. Pero el pueblo judío es un don para nosotros los cristianos, porque así podemos ver vivo el Pueblo del Antiguo Testamento. La Antigua Alianza sigue viva en ellos. La parte eterna de esa Antigua Alianza sigue derramando bendiciones sobre ellos. Y por eso, nosotros los cristianos damos gracias a Dios de que en el mundo exista el pueblo judío. Cierto que desearíamos que entraran en la Iglesia. Pero incluso si no entran ellos son un don. El mundo es mejor con la presencia del pueblo de Israel, que si (cosa imposible) se hubiera extinguido. 

jueves, diciembre 12, 2013

El anuncio del plebiscito acerca de la independencia de Cataluña



















Sobre el tema del plebiscito de la independencia catalana, pienso que el gobierno obra imprudentemente. Enrocándose en el NO, NO, NO, imposible, imposible, imposible.

Vamos a ver, ¿sería posible mantener la unidad si más del 50% de la población está a favor de la independencia? Por supuesto que no. Ni en España, ni en ningún país. Si algo nos ha enseñado la Historia es que sobrepasada cierta masa crítica, mantener la unión resulta un deseo irrealizable. Eso es un hecho, no una teoría.

Podemos discutir acerca de lo que es lo mejor si la unidad o la independencia, pero los hechos son los hechos.

Cerrarse totalmente a la posibilidad de la independencia, no tiene ningún sentido. Es mejor organizar el plebiscito como buenos amigos, en armonía, sin criarse mala sangre, que no arriesgarse a que la sangre llegue al río.

Yo siempre he defendido que la unidad es un valor preferible a la división. Por eso soy firme defensor de la Unión Europea. Y estoy seguro de que en el futuro, un futuro lejano, la Humanidad formará una unidad. Los países serán meras divisiones administrativas. Las naciones con sus odios, sus orgullos, su idolatría del patriotismo exacerbado, pasarán y nos parecerán cosas risibles, si no hubieran provocado tanto sufrimiento.

¿Alguien me puede decir que ganaron los millones de soldados alemanes enviados a la carnicería por el honor del Imperio Austrohúngaro?

¿Realmente valía la pena pagar el precio de lagos enteros de sangre, para que la línea de la frontera estuviera un poco más aquí o un poco más allá?


Por eso, señor Rajoy, humildemente le aconsejo que ceda y organice las cosas de común acuerdo, en buena armonía. Le aseguro que, sea cual sea el resultado, no se hundirá el mundo. Al día siguiente, seguirá amaneciendo como cualquier otro día.

miércoles, diciembre 11, 2013

La Antigua Alianza


Hoy he recibido un email de una persona para conocer mi opinión sobre una interesante cuestión. Tan interesante que os la participo.

El Catecismo de Adultos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos decía: Por lo tanto, la alianza que Dios hizo con el pueblo israelita por medio de Moisés mantiene para ellos su eterna validez.

El Beato Juan Pablo II en 1981 había dicho esta frase respecto a los judíos: La Antigua Alianza nunca ha sido revocada por Dios.

Otro comentarista afirmaba:
Eso ha llegado hasta el punto que los liberales católicos empezaron públicamente enseñar que los judíos tienen su propia alianza con Dios según la cual se pueden salvar, y que por eso mismo ellos no deben ser meta de la evangelización cristiana.

¿Qué pensar de estas afirmaciones? Bueno, el tema es mucho más interesante de lo que se puede pensar a primera vista. Y requeriría de un artículo verdaderamente largo, para matizar todo. Pero resumiendo telegráficamente mi humilde opinión, lo haría en los siguientes puntos:

Primero: La Alianza con los judíos no mantiene su eterna validez desde el punto de vista cristiano. Por el hecho de que una nueva alianza, suspende la anterior. A no ser que la complete sin quitar nada de lo previo. Pero en el caso de la Nueva Alianza sí que se cambian clausulas de la Antigua.

Segundo: La Antigua Alianza nunca ha sido revocada por Dios en aquello que se mantiene en la Nueva. Eso es cierto, y en ese sentido (en ese preciso sentido, y sólo en ese) se puede afirmar que la Antigua Alianza sigue vigente.

Tercero: La Antigua Alianza no ha sido revocada por Dios para aquellos que de buena fe siguen confiando en esa alianza. Es decir, Dios no va a dejar en la estacada a aquellos hijos suyos que confíen en Él.

Cuarto: Por más que haya hijos de Dios que tengan plena fe en Dios y su Antigua Alianza, Dios no cumplirá algunas partes de esa alianza porque ha sido abrogada por la Nueva. Por ejemplo, por más que luchen y tengan fe y sean fieles cumplidores de todos los preceptos, no por eso les concederá la victoria militar sobre sus enemigos, o estará obligado a otorgarles los territorios que les fueron asignados en la primera alianza.

Conclusiones:
Tengo un profundo, profundísimo, amor por el pueblo judío. Pero cuando el velo del Templo se rasgó de arriba abajo, comenzó el tiempo del Nuevo Pacto. Y una de las dos partes de ese pacto, el Altísimo, decretó la destrucción de su Templo, de la Ciudad Santa, y la erradicación del pueblo israelita de la tierra que les había dado. El pacto se había roto. Dios no podía hablar más claro.

De ahí que ahora haya un pueblo judío que de buena fe se haya encapsulado en la fe en la Antigua Alianza, y Dios les bendiga de acuerdo a las prescripciones de esa alianza. Pero el plan de Dios es que ese pueblo al final sea reintroducido de nuevo en la alianza nueva y definitiva que es la que Dios ha dado para todo el mundo, para todos los pueblos, formando un único pueblo de Dios. 

El Altísimo es uno solo, y por eso ahora sólo hay un solo pueblo suyo y una sola alianza. No hay un solo Dios y muchos pueblos de Dios y muchas alianzas. Sino un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo.



La mirada de este angelito

Me encanta la mirada natural y espontánea de esta niña. Esa mirada naturalmente asesina. Esos ojos que te dicen por lo bajo: eres completamente imbécil. 

Fijaos en su labio inferior ligeramente adelantado. Me fascina la fría determinación de su odio, grande pero controlado. Esta niña tiene grandes capacidades para llegar lejos en el mundo de la gran empresa o en la política.

Cambiando de tema. (En este blog siempre se cambia de tema. Es un eterno cambio de tema.) Hoy he llegado al final de la revisión de mi tesis. Mañana espero leer por última vez las pocas páginas de la conclusión. En una semana espero acabar la revisión de las notas de final de la tesis. Y en otra semana más, Dios mediante, acabaré la bibliografía de la obra.


Increíble. O sea, que era verdad que hay una cima que puede ser coronada. El paisaje desde arriba debe ser impresionante. O más bien la sensación que se debe sentir. El aire seguro que es más fresco. Cuatro años de mi vida (y medio) a punto de concluir.