lunes, diciembre 31, 2007

Historia Desenfrenada, parte II


Sí, valdría la pena que alguien escribiera esa historia de vampiros en la que el verdadero protagonista sea el yogurt, el yogurt natural desnatado.

Una historia con final feliz que permita el lucimiento del protagonista y los actores invitados, una historia a la mayor gloria de los actores, una trama autoinclusiva que se salte algunas reglas del género. Deberíamos, creo, poner en la trama algunos jubjubs: son los pájaros desesperados que viven en pasión perpetua (habitan en el poema Jabberwocky de Lewis Carrol).

Pero creedme, no es fácil construir una historia alocada, además no me estáis ayudando mucho que digamos. Sin ayuda y con lamentable inspiración sólo se me ocurre lo de los jubjubs. A falta de inspiración, pongamos más jubjubs.

domingo, diciembre 30, 2007

Esas burbujas creativas en estado latente


Japón bajo el terror del monstruo, magnífico título para una película de autor, algo a mitad de camino entre lo artístico y lo filosófico. Sí, me gustaría escribir una obra delirante, enloquecida, sobre un no muerto que se convierte en un vampiro de un modo macabro, o algo así.

Pensé en un nombre para dirigir la película. Sí, magnífico director, un hombre de grandes recursos visuales y con un gran sentido del concepto del ritmo visual, aunque en otro orden de cosas, haya sido detenido por tráfico de drogas.
Nadie lo ha intentado todavía: una historia de vampiros y marcianos. Quizá también un volcán y una joven cantando encima de una montaña al estilo de The Sound of the Music.

sábado, diciembre 29, 2007

Na-vidadh


Qué bonito ha sido redescubrir en Navidad la tierra de Wurwurgundia.
Me dicen que ha habido comunicaciones. Se trata tan solo de hacer click en el link de abajo Sí, en el post de abajo.

viernes, diciembre 28, 2007

El post de hoy es especial

Queridos hijos del blog.
Vosotros os mereceis lo mejor. ¡Ya creíais haberlo visto todo en este blog, sinverguenzas! Por eso hoy os he preparado algo más que un post: os he creado una micronación virtual.
Sí, al blog le ha nacido un pequeño país. Así algunos de vosotros podréis desfogar vuestras ansias creativas recorriendo esa pequeña nación.
Espero que de aquí a un año crezca. Pobladla, ampliadla y poned comentarios, cuanto más delirantes mejor.
Encontrareís el camino hacia esa nación en este link
Un abrazo. PD: ¿Espero algo de esta nación? Pues no, pero no sabía que hacer después de la cena.

jueves, diciembre 27, 2007

Christmas time, it´s Christmas time, (cántese tres veces)


Me quedaba por colocar la cuarta canción. Si hay una canción con sabor, es ésta. El sabor de una noche de calor, sudando, en el sur de Estados Unidos. Es una canción cuyos sones me traen a la memoria tantas noches de estados sureños, tantas noches de esas tierras vistas en Sábado Noche en noches de verano en mi Barbastro natal. Estados Unidos (gracias al cine) forma parte de la memoria de nuestra infancia. En esas tierras lejanas hemos crecido, sufrido, gozado y emocionado. Esta canción que hoy ofrezco es algo auténtico, no es producto de laboratorio de una multinacional.

Resulta imprescindible escucharla sin prisas, con los ojos cerrados, imaginando el ambiente húmedo de agosto, la vegetación verde de Savanah, de Birmingham o de cualquier pequeño pueblo tipo Matar a un ruiseñor. Para disfrutar la canción hay que imaginarse esa humedad en el aire, sentir el sudor en el cuerpo, ver a los vecinos en una mecedora de su porche. América en su Sur, tan alejado de mi querida Nueva Inglaterra, de mi Requiem de Mozart, de mis abadías… pero no sólo de Bach vive el hombre.

La canción es Summer time

Summertime....and the livin' is easyFish are jumpin'...and the cotton is highYo' daddy's rich...and yo' mama's good-lookin'So hush little baby......don't you cryOne of these mornin's..you gonna rise up singin'You gonna spread your little wings...and you'll take to the skyBut 'till that mornin'...there ain't nothin' gonna harm youWith yo mama and daddy...standin' bye[Summertime lyrics on http://www.metrolyrics.com](instrumental break)Now it's summertime....and the livin' is easyThem fish are jumpin'...and the cotton's 'bout waist highYo' daddy's rich...and, ya know yo' mama's good-lookin'Now hush little baby......don't....you crySummertime....Ah said it's summertime

martes, diciembre 25, 2007

Merrwy Christtmash


Navidad con cordero (a mí lo que me gusta es la guarnición), lectura de un religioso en el Concilio Vaticano II (entresijos), especial de Shreck navideño (mis favoritos son los cerdos con acento alemán y los ratones ingleses), guantes y bufanda (regalo de mis catequistas), sermón (regulín regulán) que para hacerlo más solemne lo he dado sentado, las velas del altar me siguen dando problemas, visita a enfermos (también están regulín regulán), ir al contenedor (mi madre no recicla) con las bolsas de la basura.


Disculpad que no eche aquí ningún sermón, pero mis lectores son muy píos. Y seguro que antes de pasarse por aquí se han metido en cuatro o cinco blogs ultracatólicos. Con lo cual darles otra homilía por aquí, sería como echar azúcar a la miel.


Es cierto que también me visitan cada día tres comunistas, tres locos, tres despistados, tres chinos, cuatro funcionarios del Ministerio de Hacienda, dos espías chavistas y un señor de Casero de Fogas, pero eso es otra historia.


Feliz Navidad, fortblogueros.

lunes, diciembre 24, 2007

Ah, la Navidad


Hoy me he pasado la mañana haciendo sitio en un armario para poner encima todos los libros, papeles y objetos que hay sobre mi mesa de trabajo. La mesa larga y ancha tenía sobre sí siete años de acumulación de libros, papeles escritos (de todos los tamaños y con todo tipo de dibujos), pequeñas obras de arte y otros objetos de más difícil catalogación: manitas de bronce reluciente para sujetar páginas, abrecartas de plata (regalo de despedida del general de cuando hice la mili como capellán, un atril de cuatro kilos de peso, y otras cosas que acabaron sobre esa amplia mesa. No hay nada mejor que una gran mesa para que papeles y cosas queden por ahí. La razón de esta mudanza era sacar el polvo a la gruesa tela que cubre la mesa. Es la primera vez que lo hago en siete años.


Después le tocó el turno a poner orden a los cables de mi otra mesa de trabajo, la del ordenador. Durante años he ido conectando más aparatos, de forma que la liana de cables que se ha ido formando per acumulationem formaba una especie de cubo de Rubik en el que había que poner orden. Algunos cables partían sin que nadie supiera muy bien a donde iban. Otros no partían de ningún lado, ni iban a ninguna parte: un día unieron un aparato que ya no existía, con un puerto de la CPU que ya no se usaba. Allí apareció el fax que hace años nos mandó comprar el obispado, allí el cable que unía el ordenador a mi primera impresora de tinta, allí una conexión a otro teléfono suplementario que ya no funciona desde hace años.


Después me he dedicado a poner en la puerta de mi casa la corona de navidad, y en el salón mi precioso belén de cerámica negra de Paraguay. Gracias Esteban, ya sabes que no sólo me caes bien, sino que además te considero un carácter totalmente afín al mío, te considero una especie de padre Fortea en versión laica.


Ah, hoy he recibido este e-mail


Estimado amigo,

Soy un estudiante de 3º de teología de la Universidad de Comillas, donde tú hiciste tu licenciatura. Tengo que decirte, en cuatro palabras (porque tengo prisa), que estoy haciendo la síntesis-bachiller del fin de teología y quería añadir un apartado sobre el diablo en cuanto personalización del mal. Me acordé de ti, pues tenía un concepto previo de que eras bastante serio. Sin embargo, dos cosas:
1) Tu tesina de licenciatura no está en la biblioteca.
2) La cantidad de referencias en tu web a tu propia persona resulta preocupante, roza la egolatría. Al menos ésa es la apariencia que uno se lleva después de darse una vuelta por ella. Tampoco creo que te aporte mucha seriedad la diversidad de temas que tratas –cada cual más peregrino- en tu blog. No sé cómo puede conciliarse el rigor exorcismos-psiquiatría-teología con la imagen que vendes (siempre con sotana, libros en latín, etc.).
Pensaba consultar tus libros para mi trabajo, pero vista la aparente falta de seriedad, la ausencia de tus libros en la biblioteca y la abundancia de material sobre el tema en otras fuentes (manuales de antropología teológica, discursos de los santos padres, el magisterio, manuales de antropología teológica, Sacramentum Mundi, etc., optaré por utilizar esto último.
Un saludo,
Carlos


Contestación mía
Hola:
No sabía que no estuviera en el archivo de la biblioteca de Comillas mi tesina. Me alegro mucho, dado lo mala que fue.
Respecto a las críticas que me haces las comparto enteramente. Ya que me pienso reencarnar la próxima vez en una vaca, espero que mi nuevo estado me de muchas menos posibilidades de hacer el tonto.
Feliz Navidad

Hoy pescado (extraño) para cenar


¿es abisal, mamá?

Se acerca la cena de Navidad


Aquí está la tercera canción. Es una pena que después de ésta ya sólo me queda una más. Pero me resulta fácil imaginar la cara de las personas que desde sus asientos la escucharon por primera vez, debieron echar abajo el local a aplausos. La canción es:


What a wonderful world



I see trees of green........ red roses tooI see em bloom..... for me and for youAnd I think to myself.... what a wonderful world.I see skies of blue..... clouds of whiteBright blessed days....dark sacred nightsAnd I think to myself .....what a wonderful world.The colors of a rainbow.....so pretty ..in the skyAre also on the faces.....of people ..going byI see friends shaking hands.....sayin.. how do you doTheyre really sayin......i love you.I hear babies cry...... I watch them growTheyll learn much more.....than Ill never knowAnd I think to myself .....what a wonderful world(instrumental break)The colors of a rainbow.....so pretty ..in the skyAre there on the faces.....of people ..going byI see friends shaking hands.....sayin.. how do you doTheyre really sayin...*spoken*(I ....love....you).I hear babies cry...... I watch them grow*spoken*(you know their gonna learnA whole lot more than Ill never know)And I think to myself .....what a wonderful worldYes I think to myself .......what a wonderful world.

sábado, diciembre 22, 2007

Don’t have nobody to call my own


La segunda inmensa canción, insuperable, de una belleza arrebatadora es


Mr. Sandman give me a dream


Me resulta al escucharla me resulta imposible no imaginarme a una chica en su dormitorio de una llanura de Kansas o Connecticut soñando acerca de su futuro novio.


Al escucharla me resulta imposible no imaginar esa época de mayor sencillez, un mundo más cándido. Sus sones dulces me recuerdan a mí mismo escuchándola por primera vez en Regreso al Futuro unas Navidades, creo, en una ciudad, Barbastro, que era un reducto de ese mundo sencillo y desaparecido que aparecía en esa película. También me recuerda mis sentimientos al ver Pleasantville.


En fin, la música, sobran las palabras



Mr. Sandman, bring me a dream (bung, bung, bung, bung)Make him the cutest that I’ve ever seen (bung, bung, bung, bung)Give him two lips like roses and clover (bung, bung, bung, bung)Then tell him that his lonesome nights are over.Sandman, I’m so aloneDon’t have nobody to call my ownPlease turn on your magic beamMr. Sandman, bring me a dream.(scat "bung, bung, bung, bung".)Mr. Sandman, bring me a dreamMake him the cutest that I’ve ever seenGive him the word that I’m not a roverThen tell him that his lonesome nights are over.Sandman, I’m so aloneDon’t have nobody to call my ownPlease turn on your magic beamMr. Sandman, bring me a dream.(scat "bung, bung, bung, bung")Mr. Sandman (male voice: "Yesss?") bring us a dreamGive him a pair of eyes with a "come-hither" gleamGive him a lonely heart like PagliacciAnd lots of wavy hair like LiberaceMr Sandman, someone to hold (someone to hold)Would be so peachy before we’re too oldSo please turn on your magic beamMr Sandman, bring us, please, please, pleaseMr Sandman, bring us a dream.(scat "bung, bung, bung, bung".)

Música para angelitos


No soy amigo de canciones. Pero hay cuatro canciones que me fascinan, os pongo aquí el link a la primera de ellas. Cada día os pondré un link hasta agotar esta mínima antología.


Aquí va la primera canción. Nunca fue compuesta, ni cantada para ser un éxito, sólo para aparecer en una escena de una película de Hitchcock. Pero cuando apareció todo el mundo supo que acababan de escuchar una obra maestra en su género. El éxito no fue más que la consecuencia lógica de su grandeza.


Para los que sepáis inglés suficiente como para entender la letra, disfrutaréis mucho más, porque es poesía en estado puro. Podeís escucharla aquí


http://www.youtube.com/watch?v=kwDWNKgD_rM

When I was just a little girlI asked my mother What will I be?Will I be pretty?Will I be rich?Here's what she said to me:Que sera, sera.Whatever will be, will be.The future's not ours to see.Que sera, sera.What will be, will be.When I grew up and fell in loveI asked my sweetheart What lies ahead?Will we have rainbowsDay after day?Here's what my sweetheart said:Que sera, sera.Whatever will be, will be.The future's not ours to see.Que sera, sera.What will be, will be.Now I have children of my own.They ask their mother,What will I be?Will I be handsome?Will I be rich?I tell them tenderly:Que sera, sera.Whatever will be, will be.The future's not ours to see.Que sera, sera.What will be, will be.Que sera, sera.

viernes, diciembre 21, 2007

Mon coeur



Ayer vi en las noticias, durante la comida, el corazón en 3D que ha creado una universidad para las clases de la facultad de medicina. A mí se me puso mal cuerpo al verlo. No podía evitar mirar una y otra vez a las válvulas, qué débiles me parecían, qué fragilidad, qué poca cosa. Una rotura en esos “velos” y el escritor, el sacerdote o el alegre vecino desaparecía en el más allá.


Por si fuera poca la impresión, volvieron a sacar la misma noticia durante mi cena. De nuevo el poder hipnótico de esas válvulas. De nuevo la misma impresión de suprema delgadez. Siempre funcionando, sin posibilidad de rotura, pero eran tan delgadas frente al músculo que las rodeaba. Y todo dependía de ellas.


Mientras haya posts es que ninguno de los velos de la vida ha sido rasgado en mi pecho.

jueves, diciembre 20, 2007

Sobre el arte de firmar libros


Siempre he distinguido dos momentos en este campo: el apropiado y el extemporáneo. El apropiado es cuando te sientas en una mesa, en una feria del libro por ejemplo, y dedicas un tiempo a charlar y dedicar tus obras. No es tanto el acto de firmar, como el de conocer la cara del lector y comentar tal o cual aspecto del libro o de sus intereses en general. Es un acto que realizo tranquilo, feliz y disfrutando. El momento extemporáneo es cuando alguien te aborda en la calle, en cualquier sitio, esgrimiendo un libro en la mano y una sonrisa en la cara. Allí siempre digo que no. De pie, cuando estás de camino hacia otro lado, esa interrupción no tiene sentido. Si al menos esa dedicatoria valiera para algo, pero estoy convencido de que no. De que el libro con su dedicatoria acabará en la basura en veinte, cuarenta o sesenta años. Por eso me fastidia perder tiempo es escribir para que acabe en la basura. En el momento apropiado hago lo mismo, firmar, pero lo que realmente me interesa es conocer al lector, ver un rostro.

Cuando por la calle, en un pasillo o donde sea me han pedido una dedicatoria y no me he podido negar, he hecho un mamarracho de firma que resulta ilegible, algo lejanamente parecido a algún tipo de escritura. Después tengo otro problema, y es que incluso cuando estoy firmando libros en una mesa de una feria, no me salen dos rúbricas iguales. No es que sean ligeramente diferentes, es que a veces no tienen nada que ver. No tengo ni idea de por qué es así, pero el caso es que es así. Por alguna razón incluso cuando firmo documentos importantes y oficiales, la rúbrica es pero que muy variable.

Reconozco que mis palabras de hoy están basadas en la convicción de que los libros (salvo excepción) no duran ni una generación. No es que se deterioren, simplemente acaban en la basura.

Alguna vez en alguna casa de algún escritor muy famoso, al regalarme éste un libro suyo, me preguntaba después incrédulo y casi enfadado: ¿no quieres que te lo firme?
En mi casa ni sé los libros que tengo firmados por sus autores. Me encanta conocer escritores, pero después la verdad es que los admiro bastante poco. No soy fan de nadie, tampoco de mí mismo. Aunque lo reconozco, Fortea me divierte. Además es muy instructivo. Y es tan valiente. Y encima tiene un rostro tan proporcionado.

miércoles, diciembre 19, 2007

gastronomía materno-navideña


La estancia navideña de mi madre en mi casa está resultando mucho más agradable para mí, desde que se compró unos cascos para escuchar la televisión. También ha mejorado mucho su segundo plato, tan bueno que lo lleva repitiendo una semana. Si un plato le gusta al hijo, ¿para qué cambiar?, ésa es su política gastronómica. Desafortunadamente postre no me da, porque dice que tengo que bajar dos kilos. El primer plato, puré de alcachofa dice que es muy sano y que si va bien para el hígado y tal. Nunca he sido un fan de la alcachofa. No creo que haya nadie en el mundo con esta afición. Yo creo que el Señor creó este vegetal con vistas a la penitencia.

lunes, diciembre 17, 2007

El reloj de la vida sigue su curso


Sigo_leyendo/buscando/atesorando libros para conocer cómo se comportaban los hombres de aquel tiempo (todo tiempo resulta lejano ya) frente al mundo natural y al sobrenatural. El sentido del fin. Dispuestos a la lucha con el tiempo que todo se lo lleva, para robarle, a su vez, al menos algo.


Leo los versos de profunda tristeza de un monje que escribe en una época oscuramente medieval en que la Iglesia ya llevaba siglos de acumulación. Habían creado un orden, habían administrado bien, habían derrotado a los paganos (a todo un mundo), habían edificado una cultura… pero el monje británico ya era consciente del tiempo y el cambio.

Escruto el cielo, considero una vez más las señales de la cólera divina: calma chicha. El pesimismo de los eclesiásticos es una actitud casi profesional.


- Lettore che commenta il blog: sai, il tuo ultimo racconto non m'è piaciuto tanto.

- Scrittore antipatico: eh, lo so. Non sei il primo idiota che me lo dice.

domingo, diciembre 16, 2007

Así era yo de pequeño, después no sé que ocurrió.


Son las 22.50 del 16 de diciembre del año 2007, estoy en un lugar concreto del mundo y de la Historia, escribiendo unas líneas. Sin saberlo o sabiéndolo, son tantos los condicionamientos que me rodean. Invisibles, reales, ellos son mi vida. Mi vida ha sido el desarrollo de todos ellos. Lo que he leído, mi madre que está en el sillón de enfrente (viendo la tele), mis amistades (ninguna de ellas peligrosa), todos y cada uno de los lugares en los que estudié, el grado de belleza de mi rostro, la combinación de mis aficiones y desidias. Todo conforma un todo que soy yo, aquí, en este momento. Mi madre enfrente es otro mundo. Los mundos de la vecina de abajo (con sus dos chinitas) o de los vecinos de al lado, son otros. Este año el piso de arriba se ha quedado sin alquilar.
La historia de la araña y las crías que cuenta Rachel a Deckard (en Blade Runner), la cita de las siete mujeres de Isaías 4, 1, el poema de Cátulo que comienza con ¡Oh amores y anhelos, y cuantos hombres existáis sensibles a la belleza… todo ha influido en mí. Algunos pocos hombres han tomado decisiones que han encauzado mi vida en una dirección determinada, muchas curvas de algunas carreteras ponían punto final a todas las direcciones para mí, una última decisión de frenar o de no frenar ha causado una prórroga de mi historia. Aun frágil ante una curva, me sorprende las miles de personas en las que he influido yo. Me ufanaré recordándome una vez más que mis líneas han cambiado las vidas de aquellos que me han escrito para que yo –la causa- lo supiera. Nunca esperé tanto de mi vida. Esa vida en la que todo ha influido, en la que todas las cosas y personas y arquitecturas mentales y estéticas han acabado formando un todo, una síntesis que defino como yo. Se acerca la Navidad. Yo me acerco a la Navidad. También me han influido las cenas navideñas con la familia, las largas sobremesas. Me ha influido, ciertamente, no saber alemán. No tener un hermano también. Así como el no tener ese hermano concreto que de haber existido, desearía nunca haberlo tenido. Otras versiones de hermanos, por el contrario, se hubieran convertido en parte integrante de mi vida hasta extremos que ahora sólo puedo sospechar y anhelar. Partes felices de mi vida y de mi corazón que nunca existieron, con las que nunca me encontré, con las que a la tercera vez las cosas hubieran sido muy distintas; pero no hubo tercera vez. Todo, sí. Menuda novela la vida. Y sigue.

¿Quisiera decir algo más, padre Fortea?
-Sí. ¡Zapatero, ríndete, te tenemos rodeado!

Disculpe, ¿y nada para Chávez?
-¡Por favor!, yo no hablo de política.

Una ilusión mía


Bueno ya he acabado de meditar durante varios días un misterioso texto de un ángel enviado por Dios para matar a Moisés (sí, sorprendente), llegué a consultar a un pastor protestante sobre esos versículos.

Ahora os cuento una de mis ilusiones.
Me gustaría tener en el salón de mi casa una Biblia de gran tamaño. Una Biblia cuyas páginas fueran de tres palmos de altura, a dos columnas. El texto en toda su sobriedad sin más aditamentos, con grandes márgenes para poder apuntar cosas en sus lados y ver mis anotaciones de hace cinco años, de hace quince, de hace veinte. Una versión muy literal. Ese libro abierto sobre un atril sería todo un símbolo, sería la Palabra de Dios en un libro que fuera expresión de la dignidad del contenido: honrar a Dios en su Palabra. Una Biblia que fuera la Biblia de mi vida, la que voy leyendo y anotando año tras año.

He buscado a ver si existe esto en inglés o en español, no existe. He llegado a pensar en mandar a alguien escanear la más literal Biblia en español y encargar a alguien este trabajo, e imprimir y encuadernar ese libro para mí, aunque sólo tuviera un ejemplar.
Sigo teniendo la ilusión algún día de poder hacerlo.

(Nota: si alguien tiene tiempo para escanear o para trabajar organizar en un documento Word una Biblia así, o una impresora para papel de gran tamaño, que se ponga en contacto conmigo.)

sábado, diciembre 15, 2007

Os presento a mi ángel de la guarda


Pues aunque no lo crea, padre, tengo cuarenta y ocho años.

Padre Fortea: -Increíble! Créame le echaba sesenta y ocho por lo menos.

Os aseguro que viví una escena muy parecida a ésta en un cóctel. Nunca olvidaré la cara que me puso la señora que tanto me insistió en que hiciera una estimación de su edad. No creo ya que lo vuelva a preguntar jamás con la sonrisa con que lo hizo conmigo. Nunca he visto helarse una cara de esa manera.

Hoy apetece quedarse en casa, calentito, con una manta en el sillón, fuera hace varios grados bajo cero. Incluso al mediodía, al sol, hacía frío. Hoy, noche fría de diciembre, he ido a una antigua parroquia mía a predicar, la calefacción estaba estropeada y me he tenido que poner el alba encima del grueso abrigo. He predicado (no era una misa) con capa pluvial, guantes y capucha. La gente estaba en los bancos con mantas, además de los abrigos.

viernes, diciembre 14, 2007

Hugo lo hace pensando en los niños



Ego el Relojero, ha cambiado la hora del país media hora. (Para los despistados ese país es Venezuela.) El asunto ha sido muy criticado, yo lo he aplaudido.
Que si ahorramos energía, que si mejor para los niños, que si tal, que si cual. ¡No, no, no! Tienes que cambiarla, le dije, simplemente porque te apetece, por tus pistolas, per forza. Si no, no vas a ser respetado. La hora bolivariana se cambia porque lo mando yo, ése fue mi consejo.
Lamento que no siguiera mi propuesta de cambiar los días de la semana, que con otros nombres hubieran sido trece, así como catorce meses del año (los bisiestos). El resto de años se distribuirían en años trisiestos (nueve meses) y años monosiestos (de doce meses con doce causas).
Tampoco mi sugerencia de que la hora bolivariana se retrasara media hora, cinco minutos y catorce segundos, fue secundada. Faltó decisión, faltó voluntad. En él hay madera, pero todavía tiene que ir forjando (a golpe de martillo) il caudillo emerggente que late en él.

jueves, diciembre 13, 2007

Todos somos Hugolina



Todos somos Hugolina (ay la arañita), en ella estaba contenido el espíritu de la Navidad



He escuchado muy distintas significaciones acerca de soñar con serpientes, con que uno se cae, con que uno es perseguido, etc. Pero por más que rebusco en las enciclopedias sobre el tema, nunca he escuchado a nadie que tenga sueños recurrentes con los episcopalianos. Debo ser el único párroco católico del orbe que sueña con este asunto en sus noches.

Ayer tuve uno de esos sueños… bonitos, con historia, en los que viajo, visito cosas, conozco gente, paso aventuras. Primero atravesé un largo puente norteamericano con poca barandilla, con un rio impetuoso debajo, fue emocionante porque lo hice corriendo. Después en la otra orilla, y a pesar de estar en una ciudad, había gente bañándose vestida y disfrutando de lo informal del asunto. Yo mismo disfruté mucho. Allí conocí a un amable señor que me invitó a su casa, no sé por qué pero sospeché que era dentista. Una vez en la casita del bonito barrio donde vivía, salí un momento a buscar mi maleta en su coche. Al salir y buscar el automóvil no lo encontraba, y pronto me di cuenta de que me había perdido. El sueño, hasta entonces agradable, podría haber derivado hacia la pesadilla, pero no. Sino que aquello fue como un reto, una búsqueda de la casa.

En ese momento entré en una bellísima catedral de piedra clara, episcopaliana. ¿Por qué busqué su casa en ese templo? Espero que otros sueños me ayuden a resolver esa cuestión. El caso es que tuve que salir sin hallar nada, como era lógico. La cara del portero hispano, un poco gordo, sonriente y amable, es una de las tres caras que recuerdo perfectamente del sueño, además de las del supuesto dentista y la de una señora cincuentona que me sonrió muy amablemente en mi baño. El sueño podría haber derivado hacia la pesadilla, es difícil encontrar una dirección en un sueño, os lo aseguro, pero lo último que recuerdo es salir de la catedral de piedra clara y preguntarme porqué habría dos iglesias episcopalianas tan cerca la una de la otra.
Anotación al sueño: Sería terrible, en el momento de la muerte, descubrir que mi vida nocturna ha sido más rica que la diurna.
Esta frase tiene varias posibles formas de ser entendida. La más noble es la que yo pensé.

martes, diciembre 11, 2007

Página 539


El blog siempre es útil, por lo menos en mi vida sí.

Por ejemplo, cierta mujer en su comentario me dijo que Santa Teresita se comía lo que no me gustaba, y yo de verdad, insisto, ¡de verdad!, intenté comerme esa sopa-potaje que describí en otro post. De hecho todavía sigue en un tuperware, no me decido ni a tirarla a la basura. De verdad que lo intenté.


Otra persona me ilustró sobre mis sueños. Parece mentira que una extraña pueda saber más sobre el tema que yo, pero desde luego ésta era más erudita. Efectivamente me hizo una relación sobre los sueños en los que me soñé con varias vestimentas. Reconocí que tenía razón y se lo agradecí.


Me preguntan qué libro compré. Quizá esa novela llamada “Actas del vigésimo sexto Congreso sobre ondas hertzianas”. Quizá aquella otra llamada “¡Qué verde era mi Valle-R!”. Quizá la última y deliciosa versión de mi Summa Daemoniaca anotada por la Academia Islámica de la Universidad de Teherán. No, no lo diré, es un regalo. Últimamente algún conocido mío lee este blog.


A veces la realidad se esfuerza en seguir una cierta línea argumental en dirección hacia mi blog. Me explico, hoy estaba diciendo misa en otra iglesia y justo en el espacio en blanco de la página anterior al Canon IV, cayó una pequeñísima arañita. No levanté mi vista, no parpadeé, las tres señoras y seis viejecitas no notaron nada: seguí recitando mis plegarias. Pero el paralelismo era apabullante. ¿Es Dios un literato? ¿Teje líneas argumentales irónica a base de la realidad? ¿Cómo el programa central de Matrix podía tener en cuenta algo tan prosaico como un post escrito en otra línea de su programación?


Lo cierto es que la arañita era poco más grande que un punto de las grandes líneas del voluminoso misal. Era un punto que se movía lentamente. Un punto caído de lo alto. Un punto con vida. El único signo con vida de la página. Un puncto móbile. Pero justo cuando iba acabando de leer la página 539, me daba cuenta con precisa lentitud que en el momento en que pasara página su vidita quedaría para siempre vinculada a ese misal editado por Pablo VI. Primero inmovilizada, después aplastada por centenares de páginas de oraciones; el misal pesa varios kilos. El momento ha sido irrepetible: las oraciones que seguían, el caminito que también proseguía la arañita, el tiempo que continuaba su curso. Página 539, un punto final en la vida de Hugolina, me dio en llamarla así dado que estamos a 11 de diciembre.

Hoy he ido a Madrid a comprar un libro


Siento una perturbación en la Fuerza.

(…)

¿Es Darth Vader mi padre?
Yoda: "Tu padre es.

¿Con estas dos ideas se puede construir una novela? Con menos ideas se han escrito seriales de cientos de capítulos. Me pregunto si a nadie se ha ocurrido una combinación de “El Señor de los Anillos” con “Star Wars”. Si a esa historia híbrida se le añadiera “Matrix” lograríamos una congregación de fans todavía más numerosa. Y por qué no una combinación Star-Señor-Matrix con “El Cardenal”. Una versión de Star Wars como musical desde luego no tendría éxito. Pero Matrix en versión musical tipo Moulin Rouge podría ser todo un descubrimiento estético, sobre todo si se usa plastilina. Sí, efectivamente, en Evasión en la Granja las gallinas tratan de salir, mientras que en Matrix tratan de meterse lo más adentro posible. Todo lo cual no evita que como dijo Jessica Fletcher “se ha escrito un crimen”.


Después está lo de “tu padre es”. Pero ésa es otra historia, por lo menos eso dijo Isabel I.
Crimen y sexo, los dos pilares de la novela. Sin ellos la literatura sería pura poesía. Incluso en Heidi planea la sombra de un asesinato en cada capítulo, en cada escena. Juana Spiri sin duda tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para no matar a alguien. Señores, así es la literatura.

lunes, diciembre 10, 2007

Una décima de segundo y las muchas cosas que pueden ocurrir en ese lapso


Hoy he tenido uno de esos momentos mágicos, uno de esos momentos de una belleza literaria. Estaba diciendo misa en una pequeña iglesia por la mañana, donde había sido párroco siete años, una sustitución al párroco. Entonces, cuando estaba concentrado en mis plegarias, ha caído sobre la blancura del altar, a un lado, una pequeña porción de telaraña oscura, ennegrecida durante años por el polvo y el humo de las velas. Provenía de la altura de la pequeña cúpula sobre el presbiterio, y cayó con suave lentitud. Lo he percibido con toda claridad. Y en ese momento me he acordado de que hoy, durante la noche, he soñado que nevaba. La imagen del sueño me ha venido con la misma quietud con la que he visto posarse esa brizna oscura de telaraña, me he visto hablando por teléfono y mirando por la ventana los anchos copos de nieve que caían fuera. La caída de la brizna y mi pensamiento subsiguiente han ocurrido tan rápidamente que ningún fiel ha podido sospechar lo que había venido a mi mente. ¿Hubieran podido creer lo que pensaba su párroco en una décima de segundo?

domingo, diciembre 09, 2007

Diciembre sigue su curso


Días de niebla y frío. Bonito sermón sobre la Virgen como Torre de la viña del capítulo 5 de Isaías.

Leo los comentarios del post anterior. No os preocupéis por la Viuda de Tantamount, he tenido el placer de cenar varias veces con ella. Ha sido una de las bonitas sorpresas del blog. Todavía dudo si es del Opus Dei. Uno de los lectores me hace una pregunta muy interesante, ¿cómo me veo vestido en mis sueños? Nunca se me había ocurrido. Ahora me doy cuenta de que nunca me he soñado con vestimenta alguna. Es muy curioso. Tampoco en ninguno de mis sueños he notado olor alguno, ¿a qué huelen los sueños?

Hoy he soñado que en una convivencia de curas, el obispo nos pedía que le dijéramos hacia qué sentíamos inclinación. Yo he contestado que hacia el arte, después he especificado que a la literatura. Y poco después he añadido “y a la política”. Pero cuando he dicho eso, me quería referir a la política eclesiástica.

Gracias por vuestros comentarios sobre el asunto que os pedí. El blog me ha ayudado a saber lo que son los “scalops”, mi madre me compró varias bolsas, me ha ayudado a saber que Santa Teresita se comía la comida que no le gustaba (os aseguro que lo intenté de nuevo con mi experimento gastronómico), me ha llevado a conocer a nuevas personas (alguna de ellas se ha convertido en amistad).
Me doy cuenta ahora de que mi vida onírica está muy poblada de hechos y diálogos, pero son pocos los sueños descriptivos. A partir de ahora me fijaré más en los aspectos pictóricos si los hay. Tampoco me recuerdo nunca comiendo. Mi obispo sí que ha aparecido varias veces, pero el Papa ni una sola. Sea dicho de paso, mi obispo siempre muy digno, nunca ha hecho nada reprochable en mis sueños. No puedo decir lo mismo del párroco de Torres de la Alameda que, en mis sueños, sí que se ha mostrado un poco servil.

sábado, diciembre 08, 2007

No sueño con lo que quiero, sino con lo que puedo


Hoy me gustaría preguntarle al pueblo fiel, ¿qué razones veis para que los sacerdotes vayan vestidos con ropa clerical por la calle? Estoy escribiendo una obra cortita y me gustaría que me dierais razones para ello. Si encontráis alguna página web donde se hable de ello, también os lo agradeceré. Mañana leeré todos los comentarios. Mejor si son razones breves y muy espirituales.


Hoy he soñado que Hitler, muy contento, manifestaba que cuando acabara la guerra, agradecería a una minoría balcánica su fidelidad en el combate.


Lo que representa la foto de arriba es algo que no es antigeométrico, ni ageométrico, sino un objeto semigeométrico, pero fijaos que su estructura básica se repite a distintas escalas como los pequeños éxitos que tú lector has logrado en tu vida. (Nota: a estas horas de la noche es todo lo que se me ha ocurrido.)

viernes, diciembre 07, 2007

Un día innominado


Decididamente la sopa de zanahorias, pimientos y pasta no ha sido un éxito: la basura será su destino. Tampoco las nécoras que compré ayer, congeladas, grandes y sosas, han tenido éxito ante el paladar de su público: afortunadamente no quedan más. Asimismo el día de hoy ha estado haciendo juego con la comida: afortunadamente me quedan más, decididamente me empeñaré en el mañana, me queda poco hoy.


Tuve el mando sobre mi barco y hoy bogué por las aguas de la rutina. Mercancía alguna digna de mención no ha sido recogida para mis bodegas en el día de hoy. Fardos del noroeste, deseos arriados de la profundidad, unas nécoras pescadas, el mañana luce más luminoso a esta hora de la noche. Una persona que me ha dicho “padre, taaarde piaste” y yo sólo conozco el significado de esta frase. ¿Cuántas frases quedaron en los archivos del mundo, cuyo sentido sólo fue conocido de una o dos personas?

jueves, diciembre 06, 2007

Sin rastro del Jet Lag


Me siento en mi sillón negro de cuero, delante de mis dos pantallas, de mis dos teclados, papeles encima de la tela granate de la mesa, dos cartas de Estados Unidos (una de una editorial, otra de las Misioneras de la Caridad), un disco duro portátil: parece mentira, la obra de más de diez años está allí en ese espacio tan exiguo (historias de obispos, traducciones inquisitoriales, obras espirituales, pecados nefandos contenidos en el seno de oscuras novelas, tramas nunca acabadas del todo, mi vida).
La pantalla más grande, la más plana, la más nueva, se enciende, en breves instantes me muestra que ha entrado alguien de Cundinamarca… a mi blog. Cundinamarca me sonaba a la tierra explorada por algún descendiente de la tierra de Hamlet perdido por tierras tropicales. Me recuesto en mi sillón y sueño. Yo he estado allí, pienso. El departamento al que pertenece Bogotá.
Colombia no es un país, es un mundo. Contiene dentro de sí tantas realidades que sé que nunca conoceré esa tierra en profundidad. Me ha bastado un viaje por todo el país para ver un reino de islas de calor húmedo pobladas por un dialecto del inglés, selvas en las que el obispo con el que me comí un pescado rosado había estado secuestrado dos días, ciudades con sus torres encajadas entre altos valles, una capital en la que se me quedaban fríos los pies por la noche y en la que se me quemó la nariz al mediodía (única parte que no protegía mi capucha), ciudades de millones de habitantes que parecen en estado de guerra (y lo están), una india anciana que me sonríe y sólo me pide (casi más con un gesto) que le ponga la mano sobre sus plateados cabellos, los dos todoterrenos cargados de guardaespaldas y los motoristas que se paran justo donde estoy esperando un taxi y el Viceministro de Defensa que se baja de su vehículo y me pregunta si soy el capellán del la urbanización, para saber a qué hora sería la misa mañana. Sí, un viaje.
Ahora de nuevo, en mi sillón, jugaré una nueva partida de ajedrez mientras mi mano derecha mueve la superficie brillante de mi ratón, tecleo algunas palabras en mi largo teclado y escucho los dulces violines y los melifluos coros de la banda sonora de Bambi, pentagrama azucarado no apto para diabéticos, música perfecta sólo para un mundo perfecto en el que las mariposas se posan en la cola del cervatillo.
Después escucho la banda sonora de El Barco Fantasma (Ghost Ship), que miedo pasé, la vi con mis primos en el cine una Semana Santa, todavía me acuerdo a mis padres hablando con el acomodador acerca de si la película no era demasiado para esos tiernos niños. Es que ya hay que tener mala suerte para ser naufrago y subirte encima a un barco fantasma de la Segunda Guerra Mundial.
Mi móvil, encima del esquema de una de mis novelas, me avisa de que la batería de su interior agoniza. Otro día acaba.

miércoles, diciembre 05, 2007

De nuevo en España


Otro atravesar el Atlántico, otro amanecer en la ventanilla del avión. El viaje a Colombia ya es otro recuerdo de mi vida. Estos nueve días colombianos han dejado una agradable retahíla de memorias: bendición de las motos en un cuartel de la policía (me lo pidieron porque últimamente había habido muchos agentes muertos por accidentes), la bendición de los mismos policías que protegieron el último evento en Bogotá, la salida de incógnito en una ambulancia para evitar el impenetrable asedio de los que me pedían una bendición, la sorpresiva aparición de una monja ancianita que literalmente saltó en medio del anillo de guardias y organizadores que me rodeaban, anillo absolutamente necesario para llegar hasta el vehículo que me tenía que sacar del lugar, la última visión de los altos cerros de Bogotá (verdes, empinados, altísimos, cubiertas sus cumbres de nubes grises), la conducción de la capital me parece mucho más peligrosa que la misma guerrilla. Me acordaré de sus calles constantemente patrulladas por jovencísimos reclutas armados con pesadas ametralladoras pero con caras sin malicia, caras redondeadas de cuellos largos.
De nuevo en España, tres grados de temperatura me han recibido. Un día somnoliento, sin ganas, destemplado, como siempre un día perdido por el cansancio y el desfase horario. Pero no importa, vuelvo a estar en el monasterio de mi piso. Un piso que es abadía, palacio renacentista, biblioteca, torre de marfil, nido, burbuja, microcosmos, hortus conclusus literarius, entorno y parte de mi vida, mi único hogar en este gran mundo en esta época de la historia.

martes, diciembre 04, 2007

Enhorabuena Venezuela II


Bendita sea la Libertad, Dios quiere que los hombres sean libres, maldito el hombre que ponga cadenas a otros hombres, malditos los hombres encadenados que ponen cadenas a otros hombres. Bendita sea la libertad.
Todo hombre nace libre. Las cadenas son obra de los hombres. Toda revolución es sangrienta, dijo cierto Simio al mando de un país. Duerme mal, Simio malo. Duerme mal tú que has querido robar la libertad de tantos hijos de Dios.

Quizá muchos te idolatren, te acaricien y te alaguen día tras día, pero yo te veo como lo que eres. Tú eres el odio, la división, las cadenas, el sufrimiento, la soberbia, el opresor de las masas. Ojalá que tus sueños de grandeza se queden en una pesadilla que nunca vio la noche profunda. Realmente el apoyo a la Libertad ha debido ser tan aplastante, tan apabullante, tan increíble, que seguro que tus colaboradores durante largas horas te convencieron aterrados de que seguir adelante era arrojarse al abismo.
Bendito sea el don divino de la libertad.
Durante seis horas todos los demonios trataron de asaltar tu despacho, pero al final tuviste que tragarte tu bilis. Pero yo sé los pensamientos que asaltaron tu mente durante esas seis horas en que no quisiste dar los resultados.
Chavez, tú eres un ser humano como yo, ni más ni menos, tienes tiempo para reflexionar. El abismo está ante ti. Tu decidirás si dar un paso adelante. Si lo haces, que Dios se apiade de tu alma.

lunes, diciembre 03, 2007

ENHORABUENA VENEZUELA


Ayer el Pueblo tuvo que decidir entre la Libertad y la Tiranía,


entre la imposición de la voluntad de un solo hombre o la coexistencia de muchas voluntades,


y afortunadamente prevalecieron muchos yos frente al Ego.


Mi más sentida enhorabuena a todos aquellos que trabajaron para este día.


La Libertad no se defiende sola, la defienden los hombres.


La Libertad no es una mujer togada, son los hombres que lucharon por ella.


Este blog se alegra con todos sus comentaristas de buena voluntad de que el Macaco Mayor del Reino durmiera una mala noche ayer en presagio de otras muchas malas noches todavía por venir.

viernes, noviembre 30, 2007

En la Isla de San Andrés

Tardará media hora en llegar el taxi, nos dijo el camarero negro, atlético y sonriente. Decidimos ir andando por la carretera que recorría la costa de la playa hacia la curia episcopal. El padre Fortea se entretuvo tratando de romper alguno de los cocos caídos para beber su agua, con relativo éxito por cierto.
Finalmente nos metimos en una buseta atestada, colorida, de ventanas abiertas donde el aire entraba a raudales. La isla estaba aplastada bajo una temperatura calurosa y un aire húmedo que hacían que mi cuerpo se bañara en sudor. No me desagradaba que mis ropas se empaparan, bastante frío he pasado en otras épocas de mi vida. Tampoco me importó comprobar una vez más por qué la langosta es uno de mis animales favoritos de la Creación.

En Bucaramanga

Queridos hijos míos:
Os escribo desde un librería de libros católicos (y técnicos) donde me he podido conectar un ratito tras la comida.
Viajo mucho, en realidad viajo más que el baul de la Piquer. Cada día una ciudad nueva, más de 5000 kilómetros llevo ya: una islita donde hay un vicariato apostólico, una ciudad a la que vamos en coche y que aunque me han dicho que está a dos horas no acaba de aparecer, un salón de actos en un seminario, un sermón en una pequeña catedral blanca de santos coloridos y expresión dulzona, el beso al anillo de otro obispo, mucha gente alzando las manos y moviendo las manos al son de canciones religiosas muy animadas, aplausos mientras cantan, cinco niños negritos jugando despreocupados entre las olas de un mar verde esmeralda mientras yo los veo en un restaurante donde almuerzo placidamente mientras la brisa mancha mis gafas con gotitas de esas olas tan cercanas.

miércoles, noviembre 28, 2007

En Bogotá

Hoy he tenido una mañana de paseo por el centro histórico de Bogotá: fachadas coloniales, hombres comerciando con esmeraldas en la calle, niños ensayando un villancico en la catedral, treinta y tantos niños caminando a cuatro patas (harán de rebañito en el belén), policía por todas partes (todos muy jóvenes y con cara de buenas personas), no se veían turistas por la calle, caravana de coches con guardaespaldas protegiendo a un norteamericano.

¿Cómo sabes que es un norteamericano y no un senador por ejemplo?, le he preguntado a mi guardaespaldas. Por la matrícula, me ha contestado. Sí, llevo guardaespaldas puesto por la Policía Nacional. Cada día he estado en una ciudad y cada día he llevado en el coche y en mis desplazamientos a pie un policía detrás mío. Nadie quiere que en la cuarta página de El País o El Heraldo de Aragón aparezca: ¡PADRE FORTEA SECUESTRADO!

Esto de llevar policía todo el día detrás tuyo o en el caso de hoy un guardaespaldas, es algo que es muy bueno para el ego: evita depresiones, aumenta la autoestima, hace que no te sientas solo.

Sobre la puerta principal del Palacio de Justicia estaba inscrita esta frase del libertador Santander: las armas nos dieron la independencia, las leyes nos darán la libertad. Ya sabeís que los días lluviosos colecciono frases sobre la Justicia, ésta me ha parecido sublime e impresionante. Me ha impresionado más la frase que toda la plaza.

Hoy he tenido la charla para 80 sacerdotes de esta archidiócesis. Las tres horas de charla/debate han pasado sin sentirlas. De pronto un anciano obispo retirado se ha levantado en la parte de las preguntas y ha afirmado con vehemencia aquello de que fuera de la Iglesia no hay salvación, de que para salvarse hay que orar y que si no se ora uno se salva, y que había dicho cosas sin matizar puesto que la Tradición también era no se qué y que yo sólo había insistido sólo en la Biblia. En fin, afirmaciones teológicas que no voy a detallar aquí para no aburriros. Justo detrás de él había sentado un sacerdote joven que decía que Jesús no había querido fundar la Iglesia. Yo me daba cuenta de que mis palabras jamás contentarían a los dos, así que fiel a mi tradición he decidido no contentar a nadie.

Además como veía que el debate teológico se caldeaba, he optado por echar más leña al fuego. Las tres horas han pasado sin sentir.

martes, noviembre 27, 2007

Hola desde Colombia

Me hospedo en un grandioso monasterio, no daré más datos para que nadie me busque aquí. Pero se trata de un convento de esos de película, con un gran claustro, pasillos inacabables con cuadros de antiguos priores, e innumerables celdas.

Yo aquí en la biblioteca, a estas horas de la noche, acórdándome de vosotros.

Del viaje sólo os diré que nunca me imaginé que unas charlas mías pudieran ser recibidas con tanto agradecimiento por parte de la gente sencilla, de personas humildes y llenas de fe.

Más que mis charlas, más que mis palabras, lo que me pide la gente es la bendición. En la primera charla hubo cuatro mil personas, en la segunda entre ocho mil y diez mil, todo un estadio lleno. En la de hoy, en la selva, y a la que asistió el obispo, había menos gente porque Yopal es una ciudad de 100.000 habitantes.

En la conferencia de ayer en Cali,bueno, concretamente en Palmyra, hubo unos dieciseis posesos. La gente los llevó con toda fe para ver si lograban la liberación. Como era lógico yo no podía hacer allí un exorcismo. Oré por ellos, pero tuve que remitirlos a sus obispados respectivos. Me dio pena porque habia gente que había hecho más de ocho horas de viaje. Seguro que Dios premiará su fe.

Como curiosidad os diré que en Bogotá hace frío, que el campo está eternamente verde, que hoy he tenido a un monito en mis manos y que... (continuará).

viernes, noviembre 23, 2007

Pero... ¿pero, oiga, qué es eso?


Se llama "lampadario eléctrico", ¿dónde se lo pongo?
-Nunca jamás. Tendrá que pasar por encima de mi cadáver antes que luzca una vela eléctrica en mi iglesia.
Hoy empezamos con los lampadarios eléctricos y mañana puede ser que los curas vayan con americana y corbata.
Ah, no, eso no.

Ésta es la cara que puso mi joven coadjutor después del sermón. Como diciéndome subido en el púlpito de su arrogancia “¿qué te ha parecido?”


Mañana llegaré a Colombia, Dios mediante. He cruzado el Atlántico más veces que Colón. Y os puedo asegurar que por motivos muy distintos.


Son las doce de la noche y todavía no he comenzado a hacer la maleta. Ésta es la típica situación que odio. Que odio y que se repite.

jueves, noviembre 22, 2007

El padre Fortea, aunque sorprendido, tratando de proteger a un colega

Hoy hace frío. Desde hace tres días se nos ha echado encima el frío y nos deja ni al mediodía. Todo tiene un aspecto invernal grisáceo.

Agradable comida con las catequistas, inolvidable sonrisa de agradecimiento al ver mi perfume de regalo. ¿Cómo sabe que mis favoritas son las lilas? ¡Ah…!

Sigo trabajando en la revisión de mi última novela. Estoy disfrutando, cuántos flecos, cuantos caminos por los que se alarga mi escueta historia. ¿Me gusta mi creacción? ¡Totalmente!

Llamada por la noche de un conocido de Barbastro. Le pido que me envíe su foto. Últimamente me he hecho un valorador de los desastres del tiempo. Un rostro que conocí a los diecisiete años… volver a verlo cuando pasa de los treinta. Me gusta saborear la melancolía del tiempo que ha pasado, sin que nos demos cuenta.

miércoles, noviembre 21, 2007

Un día lluvioso



Éste es el plano del Tribunal Supremo del que os hablaba ayer. El punto rojo es donde guardan el pergamino secreto templario-criptobizantino que demuestra no sé qué sobre María Magdalena y por tanto una nueva interpretación de la Iglesia y hasta de las ermitas románicas. Me lo llevaré dando un gran golpe que ya tengo pensado. Me descolgaré desde el techo con clables, pero en el último momento algo se me caerá y... o tal vez no se me caiga nada. Ya se me han caido muchas cosas ultimamente.

Por la mañana.
Me piden unas líneas de felicitación en el cuarenta cumpleaños de un compañero mío de curso en la Universidad de Navarra que ahora es vicario episcopal en Zaragoza. Como no soy un adulador del Poder les envío esto:
¿Que podemos agregar que no se haya dicho ya? Quizá aquello de ex unge cognosco leonem. Claro que contemplándole, a Javier Pérez Mas, también podremos decir que a quelque chose malleure est bon. No obstante Da gibt es kein aber. Aun así, muchas felicidades.

Por la tarde:
No deja de llover. Lleva todo el santo día lloviendo, las setas estarán contentas.
Hago mi rato de oración mental después de la misa. Estoy solo en la iglesia, es de noche, silencio, estoy árido, no me apetece hacer oración, sufro tentaciones de desánimo, de desaliento. Pocas cosas más aburridas que tener todo un largo rato de oración por delante y la mente hecha un desierto, no sentir nada, sólo ganas de que acabe cuanto antes el rato fijado. Tras media hora de oración mental (o algo así), rezo vísperas y hago un poquitín más de oración antes de marcharme. Y en ese momento me siento feliz, con devoción, sin ganas de abandonar el templo, el tiempo no siento que pase.


Es curioso, y todo eso en un mismo rato de oración. Pasamos de la desolación al fervor con tanta facilidad. Basta una gracia y todo cambia.

martes, noviembre 20, 2007

La Justicia, Guardiana de la Libertad


El edificio del Tribunal Supremo de los Estados. Sus estatuas, sus corredores, sus frontones, sus frisos: la belleza de la Justicia hecha piedra y mármol. Insuperables nombres para las grandes estatuas que flanquean su larga escalinata: la Contemplación de la Justicia, la Autoridad de la Ley. La planta me recuerda totalmente al Templo de Ezequiel. En su centro la Sala de Juicios. En sus cuatro muros, cuatro frisos: Moisés, Salomón, Licurgo, Confucio, figuras musculosas que representan el Poder del Gobierno o la Majestad de la Ley, figuras togadas, figuras aladas que representan la Autoridad, la Fama, la Historia o la Luz de la Sabiduría. En otro panel, el Derecho del Hombre, la Equidad, la Libertad y la Paz. La Justicia es la Guardiana de la Libertad proclama uno de sus frontones. Todo el edificio es una glorificación de la Justicia. No sé de ningún pueblo de la Tierra que haya dedicado un edificio tan bello a ella.


¡Qué bello es tener el oficio de juez! Que Dios se apiade de aquellos que lo ejercen sin vocación, sin gusto, sin virtud, como un mero trabajo fatigoso. Cuanto bien hace el buen juez. Pero ni un solo juez quedará sin juicio, sin su propio juicio. Todo juez puede tener la seguridad de que algún día tendrá que dar cuenta de cada uno de sus juicios.

domingo, noviembre 18, 2007


Estaré dando conferencias en Colombia, por todo el país, desde el día 24 de noviembre hasta el día 1 de diciembre.


Si deseaís hacer alguna pregunta sobre alguna ciudad en concreto podeís escribir a este e-mail


cesar@fundacionrosariocouncil.org

Un sermón dominical


Hoy ha sido uno de esos sermones dominicales en los que me he sentido completamente enfervorizado. Iba a explicar un capítulo del Génesis relativo a dos sueños: el del escanciador y el del jefe de panaderos del faraón, pero antes he querido hacer un breve elogio de la Biblia. Y ya ha sido en ese preámbulo dónde he disfrutado de las palabras que improvisadamente estaban saliendo de mi boca de un modo tal que me ha sorprendido. Después he analizado esos dos sueños y allí he sentido, o he creído sentir, los ojos fijos de los todos los ocupantes de los bancos atentos a cada expresión de la homilía, a cada énfasis, a cada gesto. El final, con las recomendaciones, ha planeado durante un par de minutos, después se ha remontado de nuevo, me resistía a dejar el ambón. El pueblo ha disfrutado con la homilía, el párroco ha disfrutado con el sermón, todos hemos gozado de un momento de inspiración, todos quizá hayamos deseado ser un poco mejores. La vida continúa.

sábado, noviembre 17, 2007

Mi cara nunca fue así, pero dejé que los pintores reflejaran su propia ambición por prosperar


Hay otros sueños, que aquí no transcribo, serían totalmente inconvenientes.


Pero os aseguro que pasaron por mi cabeza, o por mi alma.


Estuvieron dentro de mí, pero yo no consentí en ellos.


Trascribir los sueños, trascribir las imágenes de los sueños, traducir a palabras las oscuridades, palabras y movimientos que poblaron mi noche en alguno de sus momentos...


Hay sueños que aquí no he contado, en mi no serían aceptables.


En mi alma serían aceptables, pero no su traducción a palabras.


¿Os dije que varias veces en mi vida me he despertado riendo? ¿Os dije que volé varias noches?


En mis sueños he sido pecador y viajero, he ascendido al episcopado anglicano, no he probado las serenidades del papado, nunca he sido pez, he soñado que me dormía dentro de mi sueño.


Muchas veces he pedido soñar con mis dos ángeles de la guarda, muchas noches se lo he pedido como un niño bueno con el edredón hasta el cuello. Quizá esta noche sea la primera vez.


Si muriera en uno de mis sueños, resucitaría al amanecer.


Como el más magnífico y largo sueño que he tenido, así recordaré al morir, la vida entera.

Sire, los siete pensamos que ha engordado. Dejadme.


Hace dos noches, me soñé revestido de obispo anglicano subiendo acompañado una gran escalera para dar una conferencia. Al llegar arriba, le pedí a los que me habían recibido que esperaran que tenía que ir al aseo. Con un ligero movimiento me quedé como vine al mundo y metí en el cuarto tan rápido que nadie me vio. El problema fue al ir a salir. Me percaté de que mi desnudez sería vista por los que allí esperaban.


Allí acabó el sueño. Lo curioso es que no me sentí tampoco demasiado agobiado por la situación. ¿Por qué tuvo que acabar el sueño en la parte más interesante? Se me ocurren unas cuatrocientas interpretaciones posibles a este sueño. 350 no me convencen. Las 50 restantes, heroicas, además de alagarme podrían llegar a convencerme. La escalera de la vida, la cima representado por el piso de arriba, ¿qué pinta allí el baño? ¿Tendrá continuación este sueño en noches posteriores? ¿Qué diría Freud de esa noche oniricoeclesiástica? O mejor dicho ¿qué diría el loco de Freud de esa noche? ¿Por qué sueño más con eclesiásticos que con Dios? ¿Por qué no sueño nunca con Chávez?


En este sueño todo lo que me rodeaba era exquisito y formal, yo mismo era exquisito y encantador. De todas las interpretaciones de este sueño, la 389 me parece la más ecuménica.


Me alegro de haber soñado con los anglicanos, mucho mejor que con los seguidores del señor Moon. Un sueño anglicano da mucha clase a la noche. Si encima hubiera aparecido por ahí Hopkings en una especie de Legends of the Fall, hubiera dicho en el sueño: despertadme mañana.

viernes, noviembre 16, 2007

Lo hago con fines pacíficos


Cada día cuando me levanto, me pregunto ¿qué habrá hecho hoy Chávez?

El final del cuento es que la bruja mala fue expulsada y el Reino conoció una nueva etapa de felicidad, codornices y fantásticas puestas de sol.

Si falta leche, gasta en armas nucleares: ésta es la receta política norcoreana que tan buenos resultados ha dado allí.

Desbocado, a toda máquina, ebrio de velocidad, ya sólo contamos con los blog para detenerlo. Que un día navegando, mirando blogs sentado en su palacio, se lleve las manos a la cabeza y exclame: ¡pero qué estoy haciendo!

jueves, noviembre 15, 2007

Decidnos el secreto, reveladnoslo...


reveladnoslo... ¿cómo haceís en Venezuela para aguantarle?
Me piden de la editorial El Arca una foto para hacer un cartel grande para la feria del libro de Guadalajara, quizá la más importante de toda Latinoamérica.


¿Les envío una foto seria y anodina? ¿Les envío una foto original? La foto original sólo tiene el defecto de que parezco un poco loco.


En esta otra aparezco con una mirada en la que perdono la vida a todos mis lectores, ¿pero en qué pensaría cuando me la hice?


En mi caso el asunto de la foto es complicado. Esta está bien, pero ya no llevo barba. Ésta está podría valer, pero ya no llevo el pelo como una especie de Einstein-Jeremías. En ésta tengo mirada atónita, saco cara de haber sido pillado sorprendido (en mi despacho). Ésta descartada, hasta Fu Manchú saldría más favorecido.


Pongo a esta web por testigo, ¡¡¡pongo a esta web por testigo!!!, de que no pararé hasta conseguir una foto que me agrade y a la que pueda llamar la foto oficial. Aunque os confieso que no reniego de ninguna de mis fotos, ya que soy un poco todo eso que muestran, y muestran muchas cosas, algunas cosas hasta no tan malas.

A veces me miro al espejo y llego a la conclusión de que no soy Brad Pitt, ni Sean Connery, pero...

miércoles, noviembre 14, 2007

El Waterloo cubano


Parece mentira el caos, selva o laberinto que vuelve a cubrir mi mesa de trabajo al cabo de un mes: pagos desde mi cuenta personal, trasferencias a la parroquia, cartas personales, papeles que me recuerdan cosas que debo hacer, un documento mío que requiere una firma, una comunicación del juzgado comunicándome que he ganado el juicio por el coche que se me cruzó en la carretera, contrato con una editorial, notificación de ventas de mis libros en el extranjero. La mesa se ha quedado corta desde hace diez días, e iba acumulando papeles sobre el sillón que no uso en mi salón. A veces el laberinto, selva o caos se va posando sobre el puff que está a su lado. Cuando vives solo, sabes que si dejas un papelito justamente al lado del reloj de arena, seguirá allí un mes después. De forma que la soledad nos lleva a dejar las cosas en lugares concretos, de forma que el salón se va convirtiendo en un archivador extenso, en un mapa de las cosas que hay que hacer, de las cosas que hay que mirar en un tiempo futuro, de las cosas que van a la carpeta de lo que no corre prisa. Dos lugares más de la mesa, lugares bajo unos libros, se fueron convirtiendo en una extensión de esa carpeta de lo que no corre prisa.


Al final el tiempo me da una visión más adecuada del asunto que lleva esperando un mes. Tras un mes comprendes que hay cosas que pueden ir a la basura directamente, tras tres prórrogas en la dichosa carpeta de lo no urgente. Hay muchas cosas que el tiempo te las resuelve directamente.


Llamada de Hollhoper: eso lo dices porque eres cura... eso lo dices porque eres hombre... eso es muy tuyo...


Es curioso lo en serio que se toma las cosas. En el reparto de papeles a mí tocaría ser el dogmático, el fanático. Pero estos agnósticos cuando les da por ser inquisitoriales...


Por otro lado es cierto que me conoce muy bien y es cierto que yo a ella no tanto. Al hablar, al reír o al bromear, me muestro. Pero ella deja más lugares de sombra. Además en sus juicios es muy severa. Le falta esa bonachona misericordia de los creyentes en las llamas eternas del infierno.


Chavez, no me olvido de que sigues suelto.

Pero hoy los Duques de Lugo se han separado, y eso me recuerda que los ricos también lloran.

Por eso hoy no me meteré con el Defensor del Proletariat, pues hoy es cierto que la princesa está triste...


Castro ha calificado el incidente de "Waterloo ideológico". Mi Comandante, esa afirmación está a vuestra altura. Vuestra cabeza sí que es un waterloo ideológico, el ideológico waterloo castrista de una cabeza que chochea cada día un poco más.

martes, noviembre 13, 2007

¿¿¿Por qué no te callas, plebeyo, que eres un plebeyo???


Saludos a Wrodhoper (no la confundir avec Hollhoper) que me ha llamado esta mañana para darme sus últimos y preciosos consejos sobre mi epílogo que nunca acaba. (Las editoriales nunca nos pagan demasiado.) Saludos a Stroumptrouf, que sepas que tienes razón, pero ya sabes a qué me refería.


Día de hoy que para vosotros es ya ayer, pero que ya nunca será mañana.

Pagar libros de catequesis, comprar formas, hablar con el arquitecto de la diócesis para la reparación del tejado de la ermita, charlar con el vicario general sobre un par de asuntos.
Acabar la bandeja de mero para comer, acabar la instalación de la nueva impresora, comprar otro cartucho de tinta.


Por la tarde, ir a unos grandes almacenes a devolver el fiasco de impresora, buscar un buen regalo para mis queridas catequistas, decir unas palabras amables a una anciana a la que noto un acento aragonés y que se queja de los cuatro euros que le cobraban por cuatro manzanas en la frutería.

El día ha acabado sin mucha pena ni gloria, ocupado todo él en cuestiones pequeñas, prácticas, que se habían ido acumulando en los días anteriores. He dicho antes unas cuantas de esas cuestiones prácticas, pero había muchos más satélites menores orbitando alrededor de las gestiones ya mencionadas. Todas esas cuestiones prácticas trato de hacerlas desaparecer de mi mente, de no pensar en ellas, y centrarme en la obra que esté escribiendo ese día. Pero llega un momento en que esos pequeños asuntos se te acumulan sobre la mesa de trabajo en forma de selva de papeles, o se acumulan sobre el mostrador de la cocina, o en el recibidor en forma de cajas o de bolsas de plástico que esperan su momento. Llega un momento en que ya no es posible responder: después.


Pero no he hecho las cosas que realmente me gustaría hacer. Aunque hay una cosa que sí que me gustaría hacer. No os lo vais a creer. Pero me gustaría mucho dar un paseo, charlar, cenar, lo que sea, con Alex de la Iglesia. Y es que soy un gran admirador de este gran cineasta desde que vi La Comunidad. Ésta película y El Milagro de P. Tinto me hicieron reír. Últimamente valoro mucho a aquellos que me hacen reír. Si alguien sabe cuál es su productora, decídmelo y le llamaré.


Estoy seguro de que me lo pasaré mejor con él con el Papa si éste me invitara a merendar. Porque seguro que el Papa no me iba a poner el brazo sobre los hombros e iba a empezar a bromear hasta hacerme caer por los suelos de risa. Y es que el Papa como cómico, permitídmelo, no hubiera hecho carrera. Esa sonrisa deslavazada, esos ojos atónitos, ese andar encorsetado.. lo suyo era el papado, no hacer reir al mundo. Mientras que Alex con su gordura, con su malvada ironía. ¿Os imagináis un Papa que hiciera gala de su malvada ironía? Terrible. Lo que en unos es virtud en otros sería, como dicen los ingleses, terrifying. Por eso muchos de mis defectos, en mí son virtudes o cuasi virtudes. Examinaos, hijos míos, y veréis que muchos de vuestros defectos, en realidad, son “indisposiciones”. Sí, indisposiciones y peccata minuta. Yo desde este blog hoy os ofrezco mi comprensión. Sí, os ofrezco en este blog mi comprensión, una mano amiga, y té y simpatía. Pero que este post tampoco os haga pensar que todo el monte es orégano.

lunes, noviembre 12, 2007

¡¡Que te calles!!


Pregunta: ¿en la foto de al lado, quién cree que es el malo?
Respuesta: léase este post hasta el final.


Durante años he profundizado en la misa como sacrificio. Desde hace casi un año estoy reflexionando en la misa como Última Cena y como cena con la comunidad. Es un modo distinto de vivir la misma liturgia, aunque los dos modos se complementan a la perfección. Lo cierto es que fruto de esta reflexión, disfruto cada vez más de la celebración dominical, de sus cantos, de la gente allí congregada.



Sigo retocando el final de mi última novela. Sólo las pasiones que sé que levantará esta novela al otro lado del Atlántico me compensan tantos desvelos. Muchas horas, sí. Pero una vez escrita permanecerá en los años venideros. Si uno no se animara así, no trabajaría tanto en ella. Si supiera que sólo va a servir para envolver el pescado, me hubiera ido al campo. Quizá debiera haberme ido al campo.



Hoy he vuelto a escuchar el comienzo de la Pasión según San Mateo. Una obra así está muy por encima de la sensibilidad y del mundo interior del Mussolini Bolivariano. Su mundo interior no va más allá de las rancheras y el tiro al plato.



Chavez ha dicho que la política exterior de España la lleva el rey. Tiene razón, la política exterior y el ministerio de información y turismo los lleva el rey personalmente. También la programación infantil de la 2. Parece ser que también es el encargado de supervisar que la leche de vaca que se venda en España sea de vaca.



Todo esto me lleva a preguntarme una vez más: ¿por qué nos gobiernan siempre los últimos de la clase cuando tenemos suerte, y los visionarios descerebrados cuando no tenemos suerte? No digo yo que tenga que ser Platón y Aristóteles los que nos gobiernen. Pero que siempre tenga que ser el último pazguato...



A Albert Eisntein le propusieron ser el primer presidente de Israel. Momento sublime. Los judíos siempre han sido inteligentes y una nación de intelectuales. ¿Me puedo imaginar una nación cuyo presidente fuera Borges? ¿Una primera nación gobernada por un hombre justo, recto, honesto, culto, humanista, preocupado por el ser humano, por la raza humana, con una política mundial en su cabeza? Pues no. Tal cosa no me la puedo imaginar.



Ha habido excepciones. Pero han sido tan excepcionales. Me gustaría ver sentado en el sitial de la primera magistratura de la nación a alguien que tuviera la dignidad escrita en su rostro.

¿Por qué los chicos malos del barrio tienen que dirigir a los chicos buenos de la clase?

Si además se les nota en la cara que no son buenos. El señor de la foto de arriba, el malo, finalmente se dedicó a la política. La foto se le tomó cuando le decía a un votante: vóteme o le rompo el cuello.

domingo, noviembre 11, 2007

¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


¿¿¡POR QUÉ NO TE CALLAS!??


Mi opinión, Majestad, mi opinión autorizada es que él necesita un médico... un médico de la cabeza, me refiero.

Estimado señor, le envío la nueva lista de delatados. Como me pidió, firmada y sellada.


Muchos se preguntarán que me han hecho todos esos señores que aparecen en el Especial Dictadores de noviembre. Bueno, siempre he pensado que si existe un pecado grave, es el de la opresión de los pueblos. No podemos quitar a los dictadores, pero al menos nos podemos reír de ellos. La opresión es un pecado, riámonos todos de los opresores.


Lo que han hecho a la Humanidad (en el pasado o en el futuro) me lo han hecho a mí. También me rio de los futuros dictadores del futuro.
Dictadores pasados, presentes y futuros, me río de vosotros, porque lo que veo es risible.


Os lo aseguro, se duerme mal en el trabajo de dictador. También produce malas digestiones. Se les pone una cara fea. La mujer puede darse por engañada. La imagen que ofrece el espejo deja de ser objetiva. Uno se ve de otra forma, se siente bien dentro del cuerpo.


Le he enviado un manual del perfecto dictador a quien ya sabéis. Le he dicho que la boina no. Lo mejor es una gorra militar de esas de tres pisos de altura. El sable queda barroco. El abrigo gordo da impresión de armadura. En eso los soviéticos fueron maestros: ese aspecto roqueño, esos rostros imperturbables, ese gesto pétreo, esa mirada sobrehumana, ese aire de no dejar pasar ni una. Los soviéticos y ad lateres del Este, fueron maestros. Hasta el idioma se prestaba a ello. El italiano, el gallego y los dialectos musicales no se prestan a dar órdenes tajantes o discursos aterradores. No hay nada mejor que una tribuna de piedra con una plaza sobre la que comienza a nevar, y la multitud sigue ahí. La playa, los cocoteros, el uniforme sudado, no se prestan, no. Ya si encima el Gran Hermano canta.. apaga y vámonos.


Un saludo Lourdes, lectora del blog, coincidimos unos años en la misma universidad.

sábado, noviembre 10, 2007


Aquí en la foto aparezco con alguien que en Panamá se presentó ante mí como un lector de mi blog. Fue entonces cuando supe que no escribía para el Vacío y el Silencio: los lectores existían.

Padre Fortea en el médico


Dígame, padre Fortea, ¿qué es lo que le pasa?
-Me duele la tripita. A veces. Y hecho de menos a mi mamá. Y me gusta el chocolate.

Se me ha presentado hoy un nuevo lector del blog. Pero, en realidad, a los que tengo verdadera curiosidad por conocer es a los dos lectores de Jaca y al de Pamplona, pues en ambos lugares estuve viviendo.


El día de hoy ha tenido un mal final. Hollhoper después de ofrecerme gentilmente sus revisiones y valoraciones del epílogo a mi última novela, se enzarza conmigo (se enzarza contra mí) con el tema de que si la Iglesia ha estado al lado de tal o cual Poder, de que si podía haber hecho más en esto o en lo otro, etc, etc. Ha sido una larga conversación de más de una hora: lugares comunes, los razonamientos de siempre, dos monólogos paralelos; aunque yo he estado brillante.


Pero encima ella me castiga con largos silencios telefónicos en que mi monólogo se vuelve más estéril, más sin sentido, no puedo luchar contra su silencio. A cada largo silencio suyo, le digo que ya es hora de cortar porque es tarde, pero ella sabe cómo atormentarme, ella sabe cómo hacer que la caldera de la nocturna oratoria telefónica vuelva a coger presión. Sí, ella sabe qué resortes hay que apretar o presionar, tiene demasiado aprendidos los secretos del funcionamiento de mi maquinaria.


Hoy me he presentado a los niños de catequesis (había estado de viaje yo) y les he conocido. Ellos conocen al cura que les regala golosinas blandas y estampas, no al autor de este blog.